Irlanda–Italia aparece como una de las posibles opciones dentro de la estrategia para impulsar el rugby en Estados Unidos antes del Mundial de 2031
World Rugby estudia la posibilidad de disputar un partido del Seis Naciones en Estados Unidos como parte de su estrategia para aumentar la presencia del rugby en el país antes de la Copa del Mundo masculina de 2031.
Según informó The Guardian el 10 de septiembre, el organismo internacional ha planteado a las federaciones participantes la posibilidad de trasladar al mercado estadounidense alguno de sus encuentros como local y estaría dispuesto a ofrecer incentivos económicos para compensar la pérdida de ingresos que supone abandonar el estadio habitual.
Una de las posibilidades que se ha puesto sobre la mesa es un Irlanda–Italia, aprovechando la importante presencia de comunidades irlandesas e italianas en la costa este de Estados Unidos. Por el momento, sin embargo, no existe ningún partido confirmado ni una sede anunciada.
El proyecto encaja dentro de los planes de World Rugby para desarrollar el rugby estadounidense durante los próximos años. Estados Unidos organizará el Mundial masculino de 2031, y el organismo anunció en mayo un plan de inversión de 200 millones de libras en el país antes de esa competición.
World Rugby considera el mercado estadounidense una de las principales oportunidades de crecimiento comercial del deporte.
La celebración de encuentros internacionales de primer nivel en territorio estadounidense forma parte de esa estrategia. Nueva Zelanda e Irlanda ya jugaron en Chicago en 2025 y Baltimore acogerá el cuarto encuentro de la serie entre Sudáfrica y Nueva Zelanda. Además, las finales de la Nations Championship de 2030 están previstas en Estados Unidos.
Inglaterra no contempla abandonar Twickenham
La idea, sin embargo, no convence a todas las federaciones.
Inglaterra prácticamente ha descartado trasladar uno de sus partidos del Seis Naciones a Estados Unidos. La razón principal es económica. Según The Guardian, la RFU puede obtener alrededor de 10 millones de libras por cada encuentro del torneo disputado en Twickenham, mientras que los partidos de la selección masculina en su estadio representan aproximadamente el 85 % de sus ingresos.
También existen compromisos derivados del acuerdo de patrocinio del estadio con Allianz y los derechos de los aficionados y propietarios de debentures, lo que hace especialmente complicado que Inglaterra renuncie a uno de sus partidos como local.
El director ejecutivo de World Rugby, Alan Gilpin, defiende, no obstante, que jugar en Estados Unidos podría resultar económicamente viable para otras federaciones.
“Si existe interés por llevar algunos de estos grandes partidos a Estados Unidos, ahora podemos hacerlo”.
Gilpin considera que las federaciones podrían estudiar si un encuentro trasladado a Estados Unidos, con el apoyo de World Rugby, permitiría igualar o incluso mejorar los ingresos obtenidos jugando como local.
Una decisión que no depende únicamente de World Rugby
El traslado de un encuentro del Seis Naciones no puede realizarse únicamente por decisión de World Rugby.
Para que el proyecto salga adelante sería necesaria la aprobación del comité del Seis Naciones y también de las televisiones propietarias de los derechos del torneo. Por tanto, la posibilidad de ver un Irlanda–Italia en Estados Unidos continúa, por ahora, en fase de estudio.
Lo que sí está definido es el objetivo de World Rugby. Su estrategia para el periodo que desemboca en 2031 pretende aprovechar la celebración del Mundial para aumentar la implantación del rugby en el mayor mercado deportivo del mundo.
El organismo espera además que la Copa del Mundo estadounidense genere un superávit superior a 1.000 millones de dólares, que posteriormente sería destinado al desarrollo del rugby internacional.
Llevar por primera vez un encuentro del Seis Naciones masculino a Estados Unidos sería uno de los movimientos más importantes dentro de esa estrategia. Antes tendrán que ponerse de acuerdo World Rugby, las federaciones afectadas, el propio torneo y las televisiones.
De momento, Irlanda–Italia es una posibilidad, no una realidad.
Fuentes consultadas: