Cuéntame cómo te ha ido… Gales, World Cup 2011

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La campaña en la que Gales volvió a una semifinal mundialista, dejó atrás una eliminación muy dura cuatro años antes y construyó una de las mejores versiones de la era Warren Gatland.

Gales llegó al World Cup 2011 con una mezcla de ilusión, dudas y memoria reciente.

Cuatro años antes, en Francia 2007, la derrota ante Fiji había dejado a la selección fuera de los cuartos de final. En Nueva Zelanda, el sorteo tampoco ofrecía demasiado margen: Pool D con Sudáfrica, Samoa, Fiji y Namibia.

Era un grupo incómodo, con los campeones del mundo de 2007 como gran referencia y con dos rivales del Pacífico que ya formaban parte de las cicatrices mundialistas de Gales.

El torneo se disputó en Nueva Zelanda entre el 9 de septiembre y el 23 de octubre de 2011, y Gales terminó segunda de su grupo con tres victorias, una derrota, 15 puntos y una diferencia de +146.

La previa: una selección joven, física y todavía por confirmar

El equipo de Warren Gatland no llegó a Nueva Zelanda como favorito al título, pero sí como una selección en crecimiento.

Había nombres veteranos, como Shane Williams, Stephen Jones, Gethin Jenkins, Adam Jones o Alun Wyn Jones, pero el tono de aquella campaña lo marcaron también jugadores que todavía estaban construyendo su lugar en el rugby internacional: Sam Warburton, Dan Lydiate, Toby Faletau, George North, Jonathan Davies, Rhys Priestland, Leigh Halfpenny o Scott Williams.

La elección de Sam Warburton como capitán simbolizaba bastante bien el momento del equipo.

No era una Gales diseñada solo desde la experiencia, sino desde la energía, la defensa agresiva, la presión física y una generación que empezaba a asumir responsabilidades grandes.

World Rugby ha recordado después a Warburton como uno de los capitanes jóvenes más significativos de aquel torneo, mientras que The Guardian lo situaba años más tarde como un líder que llevó a Gales muy cerca de la final en 2011.

La plantilla: defensa, piernas jóvenes y una columna vertebral muy reconocible

La columna vertebral de Gales en aquel Mundial fue muy clara.

Por delante, Gethin Jenkins, Huw Bennett, Adam Jones, Luke Charteris, Alun Wyn Jones, Dan Lydiate, Sam Warburton y Toby Faletau daban al equipo una base física muy seria.

No era una delantera de simple resistencia: era una delantera capaz de placar mucho, disputar el punto de encuentro y sostener partidos largos.

En la línea de tres cuartos, Mike Phillips aportaba carácter y presencia desde el medio de melé. Rhys Priestland fue creciendo como apertura durante el torneo, mientras Jamie Roberts y Jonathan Davies ofrecían una pareja de centros muy equilibrada entre potencia, defensa y lectura.

Por fuera, George North representaba el futuro inmediato, Shane Williams seguía siendo una amenaza de talento puro y Leigh Halfpenny empezó a adquirir un peso cada vez mayor en el fondo del campo.

La imagen de aquella Gales no fue la de un equipo perfecto, sino la de un bloque cada vez más convencido. Defendía con agresividad, corría con ambición y tenía una mezcla poco habitual entre juventud y jugadores curtidos.

El estreno: una derrota por un punto ante Sudáfrica

El camino empezó con una derrota, pero no con una mala señal.

El 11 de septiembre de 2011, en Wellington, Gales perdió 17-16 ante Sudáfrica. Sobre el papel, caer ante los vigentes campeones del mundo podía parecer un golpe duro. En la práctica, aquel partido dejó una lectura distinta: Gales había competido de verdad contra una de las grandes potencias del torneo.

Sudáfrica ganó, pero Gales salió reforzada por la forma en que había resistido y por la sensación de que el grupo podía ser algo más que una pelea por sobrevivir.

The Guardian describió aquel encuentro como una actuación muy seria de Gales, que durante largos tramos puso a los Springboks bajo presión y jugó con más ambición de la que podía sugerir el marcador final.

Aquella derrota también marcó el tono emocional de la campaña.

Gales no podía permitirse otro tropiezo serio, pero había demostrado que podía mirar de frente a un campeón del mundo. El problema era que la siguiente parada no permitía relajación: Samoa.

Samoa: el partido que había que ganar

El 18 de septiembre, en Hamilton, Gales derrotó a Samoa por 17-10.

No fue una victoria brillante, pero fue una de las más importantes de todo su Mundial. Samoa no era un rival cualquiera para el rugby galés. Las derrotas de 1991 y 1999 seguían formando parte de la memoria colectiva, y después del 17-16 contra Sudáfrica, otra caída habría dejado el torneo cuesta arriba.

Gales sufrió, tuvo que remar y no encontró siempre claridad. Pero ganó.

Shane Williams apareció con un ensayo decisivo y el equipo salió vivo de un partido con mucho peso psicológico.

The Guardian habló de alivio galés y recogió unas palabras muy claras de Warren Gatland: esperaba el resultado y no me importaba la actuación.

I expected the result and I didn’t care about the performance”.

Era una frase bastante honesta para explicar aquel día: no se trataba de gustar, sino de seguir dentro.

Ese triunfo cambió el suelo de la campaña. Gales ya no estaba solo compitiendo bien; estaba ganando los partidos que antes se le podían escapar.

Namibia: la goleada que abrió el grupo

La tercera jornada llevó a Gales a New Plymouth para medirse a Namibia.

El resultado fue un 81-7 que permitió al equipo sumar bonus, ampliar diferencia de puntos y ganar confianza antes del cierre del grupo.

Fue también una noche importante para algunos nombres propios: Scott Williams firmó un hat-trick, George North anotó dos ensayos y Stephen Jones disputó su partido internacional número 101, superando el récord galés de caps que hasta entonces tenía Gareth Thomas.

El partido no definía por sí solo el nivel real de Gales, pero sí ayudó a ordenar el grupo.

En una Pool D donde Sudáfrica, Samoa y Gales estaban peleando los puestos de cuartos, cada punto y cada diferencia podían tener valor.

La victoria ante Namibia dejó a Gales en buena posición antes del duelo contra Fiji, que tenía además una carga especial por lo ocurrido en 2007.

Fiji: cerrar una herida de cuatro años

El 2 de octubre, también en Hamilton, Gales derrotó a Fiji por 66-0.

El resultado fue contundente y tuvo un valor que iba más allá de la clasificación. Fiji había sido el equipo que eliminó a Gales del World Cup 2007 con aquel 38-34 en Nantes.

Cuatro años después, Gales no solo ganó: controló el partido de principio a fin y no concedió puntos.

The Guardian señaló que Gales ya ganaba 31-0 al descanso y que, incluso con el marcador completamente decidido, defendió su línea al final como si conceder un ensayo cambiara el sentido de la noche.

Ese detalle resume bastante bien el cambio de mentalidad de aquel equipo.

No era solo una revancha deportiva; era una respuesta seria a una herida reciente.

Con esa victoria, Gales cerró la fase de grupos con tres triunfos y una sola derrota. Sudáfrica terminó primera de la Pool D con 18 puntos y Gales segunda con 15. Por detrás quedaron Samoa, Fiji y Namibia.

El cruce de cuartos sería contra Irlanda, primera de la Pool C.

Cuartos de final: Irlanda y el partido que confirmó a Gales

El 8 de octubre, en Wellington, Gales derrotó a Irlanda por 22-10 y alcanzó una semifinal mundialista por primera vez desde 1987.

Fue uno de los grandes partidos de aquella campaña.

Irlanda llegaba con confianza después de haber ganado su grupo por delante de Australia, pero Gales jugó con una madurez enorme.

El inicio fue perfecto: Shane Williams ensayó muy pronto y Gales obligó a Irlanda a perseguir el partido.

Después, cuando Irlanda intentó volver, aparecieron la defensa, el trabajo del breakdown y la capacidad para golpear en los momentos adecuados.

Mike Phillips y Jonathan Davies también apoyaron ensayos, y el equipo de Warren Gatland terminó imponiéndose con autoridad.

The Guardian resumió aquel partido diciendo que Gales había destacado tanto en defensa como en ataque.

Ese día fue probablemente el punto más limpio del recorrido. Gales no ganó por accidente ni por un detalle aislado. Ganó porque fue mejor en el partido que separaba a un buen torneo de un torneo histórico.

La semifinal: Francia, la roja a Warburton y una oportunidad que se escapó

La semifinal ante Francia se jugó el 15 de octubre en Eden Park, Auckland.

Gales perdió 9-8.

Es imposible contar aquella campaña sin detenerse en ese partido, porque el resultado marcó para siempre la memoria del Mundial galés.

El momento central llegó en la primera parte, cuando Sam Warburton fue expulsado por un placaje sobre Vincent Clerc.

Desde ese instante, Gales tuvo que jugar la mayor parte de una semifinal mundialista con catorce hombres. Francia no abrió una gran brecha, pero el partido cambió de naturaleza: cada posesión galesa exigía más esfuerzo, cada error pesaba más y cada oportunidad al pie se convirtió en un asunto decisivo.

Aun así, Gales siguió dentro.

Mike Phillips anotó un ensayo que dejó el marcador a un solo punto. Stephen Jones tuvo la conversión para poner por delante a su equipo, pero el balón golpeó el poste.

Más tarde, Gales buscó el drop y también tuvo una posesión larga al final, pero Francia resistió.

The Guardian describió un cierre dramático, con Gales intentando colocarse para un drop hasta que el balón se perdió definitivamente.

Warren Gatland fue muy crítico con la expulsión. The Guardian recogió que el seleccionador galés se sintió “let down” por el arbitraje de Alain Rolland y también citó una frase que resume su frustración: sentimos que el destino del resultado se nos quitó de las manos con la tarjeta roja.

“We just feel like the destiny of the result was taken out of our hands with the red card”.

El debate sobre la tarjeta ha seguido vivo durante años, pero el dato deportivo no cambia: Francia ganó 9-8 y Gales se quedó a un punto de su primera final mundialista.

El partido por el tercer puesto: Australia cerró el camino

Seis días después, el 21 de octubre, Gales volvió a Eden Park, Auckland, para jugar por el tercer puesto ante Australia.

El partido terminó 21-18 para los Wallabies.

Fue una derrota estrecha, otra más en un torneo de márgenes pequeños, y dejó a Gales en la cuarta posición final.

El encuentro no tuvo la misma carga que la semifinal, pero sí cerró el recorrido con una sensación reconocible: Gales había estado cerca de mucho.

Perdió por un punto ante Sudáfrica, por un punto ante Francia y por tres ante Australia. En una competición tan corta, esos detalles separan un torneo notable de una final mundialista o de una medalla.

El balance: el Mundial que cambió la percepción

El World Cup 2011 de Gales no terminó con título ni con final, pero sí cambió la percepción de aquella selección.

No fue una campaña construida desde una sola noche brillante. Fue un recorrido completo: competir ante Sudáfrica, superar el examen emocional de Samoa, cerrar con autoridad ante Namibia y Fiji, eliminar a Irlanda en cuartos y llevar hasta el límite una semifinal contra Francia pese a jugar casi todo el partido con un hombre menos.

También fue un torneo que ayudó a consolidar una generación.

Sam Warburton, Toby Faletau, Dan Lydiate, George North, Jonathan Davies, Leigh Halfpenny y Rhys Priestland salieron de Nueva Zelanda con otro peso internacional.

A su lado, veteranos como Shane Williams, Gethin Jenkins, Adam Jones, Stephen Jones y Alun Wyn Jones dieron continuidad y oficio a un equipo que mezclaba presente y futuro.

La lectura posterior confirma el valor de esa campaña. Al año siguiente, Gales ganó el Grand Slam del Seis Naciones 2012, y varios de los nombres que habían madurado en Nueva Zelanda fueron parte central de ese ciclo.

El recuerdo final de aquel Mundial es claro: una selección que llegó con dudas, se encontró a sí misma durante el torneo y se marchó con la sensación de haber estado muy cerca de algo enorme.

Gales no ganó el World Cup 2011, pero aquel equipo dejó una huella profunda en su rugby.

Fuentes consultadas

Six Nations Rugby – Wales under Warren Gatland

Rugby World Cup – 2011 Men’s Rugby World Cup

World Rugby – South Africa v Wales, Rugby World Cup 2011

The Guardian – South Africa v Wales, Rugby World Cup 2011

The Guardian – Wales v Samoa, Rugby World Cup 2011

World Rugby – Wales v Namibia, Rugby World Cup 2011

The Guardian – Wales v Namibia, Rugby World Cup 2011

World Rugby – Wales v Fiji, Rugby World Cup 2011

The Guardian – Wales v Fiji, Rugby World Cup 2011

World Rugby – Ireland v Wales, Rugby World Cup 2011

The Guardian – Ireland v Wales, Rugby World Cup 2011

World Rugby – Wales v France, Rugby World Cup 2011

The Guardian – Wales v France y reacción de Warren Gatland

World Rugby – Tournament history, Rugby World Cup 2011

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